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La Paz, la verdadera Paz, sólo puede ser fruto de la Justicia.
Paz como esa convivencia en la que cualquiera pueda vivir en plenitud
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Justicia que se basa en tener preferencia por el desposeído y excluido.
Paz que nace de la Justicia.
 
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QUÉ ES EL COMERCIO JUSTO (en 10 preguntas)
Creative Commons License
Esta obra "El Comercio Justo en 10 preguntas" (no sus imágenes) está bajo una licencia de Creative Commons.
Pinche para ver las condiciones legales.

1. ¿Qué es el Comercio Justo?
2. Por lo que veo, esto debe ser algo bastante reciente, ¿no?
3. Entonces, ¿el Comercio Justoe s otra forma de dar una ayuda a los pobres?
4. Acabáis de hablar del "Consumo Responsable". ¿Qué es eso?
5. Si hay un comercio "justo", ¿se supone que hay otro "injusto"?
6. ¿Y cómo sé yo qué empresas son justas en sus acuerdos comerciales?
7. ¿Puedo encontrar cualquier producto en el Comercio Justo?
8. ¿Y cómo llegan hasta nosotros, hasta el Primer Mundo, esos productos de Comercio Justo?
9. Con sinceridad: ¿Realmente este tipo de comercio sirve para algo?
10. Pues no me parece nada mal. Pero, ¿qué puedo hacer yo?

Para profundizar

(Documento elaborado el 27.III.05, Pascua de Resurrección)
Última revisión el 1.8.06

Elaborado por
Pablo Genovés Azpeitia, Inmaculada Domingo Hernando, y Jesús Villagra Simón
(del Equipo de Paz y Justicia).

(Pinche aquí para ir a la versión larga de este documento)


¿Qué es el Comercio Justo?


El Comercio Justo es el comercio en el que quien compra paga lo que es justo –y no sólo lo que es “comercial”- al productor, y, por su parte, el productor elabora lo que va a vender con criterios de justicia tanto para los trabajadores como para con el entorno natural. Hoy en día es un fuerte movimiento internacional que ha logrado tejer una amplia red de comercialización y de apoyo mutuo.

 


Por lo que veo, esto debe ser algo bastante reciente, ¿no?


Con los criterios y reglas con los que se efectúa actualmente, y de los que hablaremos más adelante, el Comercio Justo nace en el último tercio del siglo XX, y en tan poco tiempo ha conseguido hasta apoyo de altas instituciones internacionales. Pero no hay que olvidar que el que los trabajadores reciban un salario digno por su trabajo y por lo que producen es una lucha casi tan antigua como el ser humano, que ha tenido grandes testigos a lo largo de la historia, y que, en buena parte, está a la base de cómo funcionan las sociedades modernas.



Entonces, ¿el Comercio Justo es otra forma de dar una ayuda a los pobres?


No, ni mucho menos. No se trata de “ayudar”, sino de “ser justos”. El Comercio Justo no pretende que tú, “generosamente”, compres alguna cosa a alguien del Sur y pagues por eso que compras algo más de lo que pagarías en el supermercado para “ayudar” a ese productor que vive en necesidad. Se trata de que tú y él –Norte y Sur- entabléis una relación de igual a igual. Tú pagando lo que es justo (no dando “limosna” en el peor sentido de la expresión). Y él trabajando -también de forma justa- para ofrecerte un producto con cuya venta él pueda ganarse su pan digna y suficientemente.



Acabáis de hablar del "Consumo responsable". ¿Qué es eso?


Es una parte ineludible del Comercio Justo. Como decíamos arriba, no se trata de dar una ayuda de vez en cuando a los productores del Sur. Se trata de que el Norte vayamos cambiando nuestros hábitos de consumo, dejemos de lado el “consumir lo más barato” aunque esa baratura se consiga a costa de la explotación de seres humanos, y entremos en hábitos de Consumo Responsable: un consumo de comercio justo continuado, frecuente, ecológico... responsable en fin con la justicia y con el cuidado de la naturaleza. Y, además, un Consumo responsable que comprenda que tiene el poder de amenazar a quien sea injusto en su comercio con no comprarle. Y que ese poder puede usarse para obligar a quien no obre bien en sus planteamientos comerciales a cambiar esos planteamientos. Y es que el poder del consumidor es, aunque suene paradójico, la amenaza de no consumir un producto.



Si hay un comercio "justo", ¿se supone que hay otro injusto?


Desde luego que lo hay. Y, aunque suene brutal decirlo, el comercio injusto es la gran mayoría del comercio diario que hacemos el Primer Mundo, tanto en las transacciones individuales y cotidianas como en los grandes negocios. Es más: la economía del Primer Mundo se basa, precisamente, en unos mecanismos injustos. Si tales mecanismos funcionaran con justicia nuestras compras diarias serían muy distintas, y el consumo desaforado del Norte se reduciría sensiblemente. No hay que olvidar que, actualmente, el mercado se rige por grandes leyes internacionales, que, en general, otorgan a los países del Sur el papel de proveedores baratos de materias primas (lo que se agrava en países que, prácticamente, sólo producen una cosa). Es complejo de explicar, pero es así.



Y cómo sé yo qué empresas son justas en sus acuerdos comerciales?


Es prácticamente imposible que un individuo sepa si tal empresa es justa en sus mecanismos de producción. Aun suponiendo, que ya es mucho suponer, que pudiera investigar la fábrica que tal empresa tiene en su país, lo que ya no se le sería factible sería investigar las fábricas que, por todo el Mundo (y, generalmente, en el Tercer Mundo) aportan las materias primas, o los envases, o elementos de lo producido... La única forma de saber si una empresa sigue las reglas del Comercio Justo es acudir a las ONGs que, trabajando en el campo de los derechos humanos, pueden investigar a esa empresa en todas sus ramificaciones. Son ellas, las ONG las que informan, desinteresada e imparcialmente, qué productos han sido elaborados con las reglas del Comercio Justo. ONGs que, además, se organizan en redes, en colectivos que garantizan las buenas prácticas de sus miembros.



¿Puedo encontrar cualquier producto en el Comercio Justo?


No, desgraciadamente no. En el actual sistema económico, hay productos que están en manos de las gran des empresas comerciales, y cuya elaboración no pueden realizarla los productores del Comercio Justo.

Por eso, lo que más frecuentemente se encuentra dentro del Comercio Justo es aquello que el Sur puede producir sin depender de otros elementos más que los suyos: alimentación no perecedera, artesanía, trabajos textiles, objetos de uso cotidiano...



¿Y cómo llegan hasta nosotros, hasta el Primer Mundo, esos productos de Comercio Justo?


Una pregunta muy bien hecha, porque no arreglaríamos nada si productor y comprador fueran justos, pero por en medio se colaran grandes empresas de transporte, intermediarios que rompieran la justicia del proceso. Por eso, el Comercio Justo acude a algo muy simple pero demoledor para el sistema capitalista: el altruismo. Es la gente de las ONGs la que trae hasta nosotros los productos aprovechando su presencia en los países del Sur, los viajes de los cooperantes, las redes que se establecen entre unos y otros países, etc. El precio del transporte queda, así, asumido en la economía general de la ONG y sus formas de financiación. O, como mucho, supone un sobreprecio en el producto que, nuevamente, también es justo y no sirve para el mero enriquecimiento de un intermediario.

 



Con sinceridad: ¿Realmente este tipo de comercio sirve para algo?

Con sinceridad respondemos: indudablemente. Dejando aparte que lo que no sirve para nada es quedarse cruzado de brazos, lo que es claro es que el Comercio Justo rompe la dinámica de puro beneficio, caiga quien caiga, del consumismo capitalista. En estos momentos en los que estás leyendo estas líneas, son miles los pequeños productores del Sur que han vuelto a poder vivir de su trabajo gracias a los mecanismos del Comercio Justo.

Y más aún: el Comercio Justo no sólo favorece a esos pequeños productores del Sur, sino que, también y a la vez, presiona a las grandes compañías que producen decenas de los objetos que nosotros consumismos, y, gracias a esa presión, les va obligando –poco a poco pero firmemente- a que cambien sus prácticas, su relación con productores del Tercer Mundo, sus condiciones laborales, etc.

 


Pues no me parece nada mal. Pero, ¿qué puedo hacer yo?


Evidentemente, empezar a adaptar tu consumo al Comercio Justo y al Comercio responsable. Pero teniendo claro lo que vas a hacer. Por un lado, recordando que no se trata de que te compres una camiseta o un kilo de café y ya no te acuerdes de esto hasta el año que viene. Por otra parte, teniendo claro que esa camiseta o ese café van a ser más caros que si los compras en una gran superficie, porque los vas a pagar a su precio justo (cosa que no haces en la gran superficie). Y, por último, pero no menos importante, haciendo algo que es básico para el Comercio Justo: dándolo a conocer, haciendo que otros descubran lo que tú has descubierto, concienciando a los consumidores que conozcas (o sea, a todo el mundo que conoces) de que cuando se compra algo lo que hay que mirar no es el precio, sino lo que recibe (o deja de recibir) quien lo ha producido.

Ah, y si tu experiencia la quieres compartir con otros internautas, en el foro de PAZ Y JUSTICIA hay abierto un tema sobre este asunto.



Para profundizar


LEER

  • GUÍA PARA EL TRABAJO DE SENSIBILIZACIÓN, elaborada por la Coordinadora Estatal española de Comercio Justo. Amplía y completa mucho de lo que aquí se ha comentado.
  • APERTURA DE UNA TIENDA DE COMERCIO JUSTO. Como el texto anterior, éste también está elaborado por la Coordinadora Estatal española de Comercio Justo.
  • EL COMERCIO JUSTO. Texto que desarrolla qué es el Comercio Justo, pero exponiéndolo de forma técnica y en contraposición a las formas “normales” de comercio. Está laborado por Espánica, que comercializa en España café nicaragüense.
  • Quien de verdad quiera enterarse de a qué extremos de injusticia llega el comercio mundial, y cómo los grandes poderes económicos y políticos crean estructuras que, oprimiendo al Tercer Mundo, permitan la bajada de precios en el Primero, debe leer –con calma y bolígrafo para subrayar. es un documento denso- CARTAS MARCADAS, de Gonzalo Fanjul Suárez (coordinador de campañas de Intermón-Oxfam).
  • Por lo demás, una investigación en cualquiera de los grandes buscadores de internet de los términos “comercio justo” ofrecerá una muy amplia lista de documentos interesantes.

NAVEGAR

  • COORDINADORA ESTATAL española DE COMERCIO JUSTO. Además de las muchas secciones que te ofrece esta web, destacan sus apartados de “productores” (que recoge –por nombre o por continentes- un amplísimo listado de gente que produce desde las reglas del Comercio) y de “tiendas y organizaciones (donde puedes saber de quién fiarte en España si dice que vende Comercio Justo). En la misma línea, el COMERCIO JUSTO DE MÉXICO (http://www.comerciojusto.com.mx/).
  • No todos los grupos pueden permitirse tener TIENDAS EN LÍNEA DE COMERCIO JUSTO. Sin que se olvide a los grupos que venden directamente, conviene anotar para los que compran por internet (en España) las tiendas –por orden alfabético- de Intermón-Oxfam, de Proyde, de Setem, de Solidaridad Internacional, y de UNICEF.
  • ECONOMÍA ALTERNATIVA es una de las secciones del portal PAZ Y JUSTICIA. Además de lo estrictamente dedicado al Comercio Justo, puedes encontrar varias cosas relacionadas: consumo ecológico, microfinanzas, ahorro ético, turismo solidario, empresa ética, análisis y documentación...

MIRAR

El mundo de los trabajadores o pequeños productores, y sus relaciones con los poderosos, ha sido tratado en el cine muy abundantemente y desde muy diversos ángulos: téngase en cuenta que el cine aún era mudo y ya Charles Chaplin había filmado la magistral “Tiempos modernos”. El abanico se amplia si, además de buscar este tema del trabajador y su mundo, nos abrimos al campo de los pequeños propietarios de una tierra, de un local, de un pedazo de selva... La lista de películas, en este caso, se multiplica una enormidad, incluyendo, claro, varias películas “de tiros”.

Con este panorama, pretender hacer una selección, aun mínima, supera nuestras posibilidades, pues todo depende de qué busque aquel (o aquellos, que la mayoría de las veces las películas se usan para un posterior trabajo en grupo) que la ve.

  • ·Aun así, y por ayudar un poco a hacer la propia lista, anótense como meros ejemplos posibles de las muy diversas perspectivas que puede haber a la ya citada “Tiempos modernos” (Charles Chaplin), y “Qué bello es vivir” (Frank Capra), “Lloviendo piedras” y “Riff Raff” (ambas de Ken Loach, director que ha ambientado prácticamente todos sus filmes en la clase trabajadora), “Los últimos días del edén” (John McTiernan), “Los compañeros” (Mario Monicelli), “La clase obrera va al Paraíso” (Elio Petri), “Los lunes al sol” (Fernando León de Aranoa), “Germinal” (Claude Berri), “Luna de Avellaneda” (Juan José Campanella)... y un muy largo etcétera.

¿Qué si hay alguna película que trate exactamente el asunto del Comercio Justo? Pues, que nosotros sepamos, no (y si alguien sabe de alguna que, por favor, lo comunique).

FUENTES UTILIZADAS en la ELABORACIÓN de este DOCUMENTO

  • Comercio Justo México A.C.
  • Coordinadora Estatal española de Comercio Justo.
  • Grupo PriComu (parroquia Virgen de la Candelaria, Madrid).
  • Intermón-Oxfam
  • Proyde
  • Setem
  • Y fuentes propias de PAZ Y JUSTICIA.

Esta web y todas y cada una de sus secciones tiene COPYLEFT: puede, y debe, ser reproducida -en todo o en parte- por cualquier medio mecánico, fotográfico, informático, fotocopiador, o a mano y repartiéndola en plan octavilla. Siempre se agradecerá que se cite a los autores. Pero, vaya, que si no se hace tampoco pasa nada.
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Pinche para saber las condiciones legales.


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...consiguen hacer algo grande.