Portal    Foro    Buscar    FAQ    Registrarse    Conectarse
Publicar Nuevo Tema  Responder al Tema  Mensaje de Gracias Página 1 de 2
Ir a la Página 1, 2  Siguiente
El evangelio de este domingo
Autor Mensaje
Responder Citando  
Mensaje El evangelio de este domingo 
 
El Reino de Dios se parece a un hombre que sembró trigo, y un enmeigo le llenó el campo de cizaña. Cuando los labradores propusieron quitar la cizaña, el dueño dle campo les dijo que esperaran, no fueran a confundir el trigo con la cizaña.

............................................................

Joé, he salido muy tocada hoy de misa. Con lo fácil que me es a mí decir este es bueno y este es malo, este es de aquí y este es de allí. Y resulta que Dios siempre es el que espera, el que da tiempo, el que no hace distingos... Eso, que he salido muy tocada, aunque no sepa decirlo bien.
  




____________
- Una trinchera, ¿frente a qué?
- Frente a tanto cuento. Y tanta mierda"

(La piel del tambor de A. Pérez-Reverte)
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
Afortunadamente, el Dios de Jesús no actúa como solemos actuar nosotros.  Wink

pero no olvides, Droma, que el evangelio de Jsús es siempre eso, evangelio, "buena noticia". Y la parábola del trigo y la cizaña también tiene una buena noticia: aunque tú y yo seamos cizaña... piensa seguir aguantándonos.
  




____________
Al menos, no dejó de intentarlo.
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
Lo sé, pero gracias por recordarlo  Wink
  




____________
- Una trinchera, ¿frente a qué?
- Frente a tanto cuento. Y tanta mierda"

(La piel del tambor de A. Pérez-Reverte)
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
Pablo G. Escribió: 
Afortunadamente, el Dios de Jesús no actúa como solemos actuar nosotros.  Wink

pero no olvides, Droma, que el evangelio de Jsús es siempre eso, evangelio, "buena noticia". Y la parábola del trigo y la cizaña también tiene una buena noticia: aunque tú y yo seamos cizaña... piensa seguir aguantándonos.


¡anda ya! si a tí no hay quién te aguante.
  



Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
Pues mi madre ha salido encendida de lo que ha predicado el cura de la misa de la tele (lo siento, yo estaba durmiendo jajajaj). Por lo que parece, se ha quedado sólo en lo de que hay trigo y cizaña............. y se ha tirado todo el sermón diciendo la cantidad de cizaña que hay en todos lados.

Se ve que la segunda parte del cuento que es la más importante, no se la había leido  Evil or Very Mad
  




____________
Si eres capaz de imaginarlo, eres capaz de hacerlo (Richard Bach).
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
Dile a tu madre que tiene toda la razón, Ahimsa. También yo le he escuchado, y me ha parecido absolutamente penoso.

Y lo que no se haya leido la segunda parte de la parábola... No sé. Es más cómodo predicar que hay muchos malos (siempre otros, claro), que predicar que Dios es el Dios "bueno y clemente" que decía el salmo responsorial de hoy.

De todos modos, por si sirve de pista, el cura ha citado dos veces en la homilía a "San José María". Así que ya puedes intuir por dónde van los tiros jejejeje
  




____________
Al menos, no dejó de intentarlo.
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
¡Habemos Opus!

Qué yuyu!!!!!!  Evil or Very Mad
  




____________
- Una trinchera, ¿frente a qué?
- Frente a tanto cuento. Y tanta mierda"

(La piel del tambor de A. Pérez-Reverte)
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
Por cierto, la parábola de este domingo pasado conviene complementarla con la del domingo que viene. jesús no habló "en capítulos". Y menos con las parábolas: las parábolas forman un todo, ninguna de ellas es una visión completa sobre qué es eso de que Dios reine. Las parábolas hay que leerlas juntas (de hecho, Mateo junta varias: entendió que tenía sentido hacerlo).
  




____________
Al menos, no dejó de intentarlo.
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
Y si a alguien le hace falta una lista de las parábolas, ésta web la tenía yo guardada hace tiempo: http://www.buzoncatolico.com/biblia/biblia035.html

 Wink
  




____________
Si eres capaz de imaginarlo, eres capaz de hacerlo (Richard Bach).
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
Exclamation  Aplauso  Exclamation
  




____________
Al menos, no dejó de intentarlo.
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
De na jajaja
  




____________
Si eres capaz de imaginarlo, eres capaz de hacerlo (Richard Bach).
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
Por cierto, los evangelios de esta semana son todos parábolas, ¿no?  Wink
  




____________
- Una trinchera, ¿frente a qué?
- Frente a tanto cuento. Y tanta mierda"

(La piel del tambor de A. Pérez-Reverte)
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
Y el de este domingo (24) ha sido claro. No se trata de perder nada, SINO DE GANAR. Se trata de elegir... pero elegir con garantías  Wink Y quizá ese sea el problema: que nos parece que perdemos, y no vemos que ganamos.

Como el que vende todo porque se ha enterado de que puede comprar un campo con un tesoro escondido, o la más buena de todas las perlas...
  




____________
Si eres capaz de imaginarlo, eres capaz de hacerlo (Richard Bach).
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
Y de ganar algo que no es evidente que te haga ganar. Se supone que tú ya has ganado toda una serie de cosas. Pero hay algo escondido muuuuuucho más valioso. TENER frente a SER FELIZ  Wink
  




____________
- Una trinchera, ¿frente a qué?
- Frente a tanto cuento. Y tanta mierda"

(La piel del tambor de A. Pérez-Reverte)
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
28.07.05 - BRASIL  

La Cena de la Vida
Marcelo Barros
. Benedictino de un monasterio situado en un bario de Goias, Brasil ( http://www.empaz.org/mostanun.htm )
(1)

"El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo? Uno es el pan y por eso formamos todos un sólo cuerpo, porque participamos todos del mismo pan" (1 Cor 10, 16- 17).

La revaloración de la íntima relación que existe entre la eucaristía y la Iglesia es uno de los grandes bienes y herencias del Concilio Vaticano II (2). El adagio celebre de Henry de Lubac: "La Iglesia hace la Eucaristía y la Eucaristía hace la Iglesia (3) se retoma por el contenido y en el mismo título de la encíclica de Juan Pablo II: "Ecclesia de Eucaristía". El cardinal Carlo Maria Martini afirmaba: "La Eucaristía es la forma de la vida de la Iglesia" (4). Tal declaración subraya el carácter sacramental de la Iglesia. Eso significa su aspecto de comunión con el Señor y su dimensión de fermento de relación fraterna/sororal. La eucaristía recuerda siempre a la Iglesia su naturaleza de comunidad concreta, asamblea reunida, como expresa su mismo nombre: Ekklesia: asamblea convocada por Dios acá y ahora, como sacramento de  comunión universal de todo pueblo de Dios. Aunque en los últimos siglos, la Iglesia Católica conozca  la "misa privada", desde el Vaticano II, la conciencia eclesial empezó a comprender que toda eucaristía es de hecho comunitario. La construcción de la comunidad supone de cada participante  una buena dosis de don de sí mismo y ofrenda a los otros, por tanto de una eucaristicidad que los cristianos aprenden y reciben del maestro Jesucristo.

En la oración eucarística n. 2, la más común y conocida de las actuales anáforas de la liturgia latina, el presidente de la celebración ora: "Tu nos consideraste dignos de estar en tu presencia y servirte". Es una alusión a la asamblea constituida como pueblo sacerdotal" (5). Si pensamos en las primeras Iglesias, podemos decir que casi todas eran "comunidades de base" en el sentido de grupos mayoritariamente pobres y de relación más horizontal. Hemos pocas informaciones sobre como la eucaristía marcaba estas Iglesias de los primeros siglos, pero, sabemos que por los documentos antiguos, la eucaristía era íntimamente unida al martirio. Celebraban la eucaristía los cristianos en el túmulo de los mártires,  desde el siglo II. En algunos casos, como de los llamados "mártires de Abilene, en el norte de África, cristianos dieron su vida por no renunciaren la celebración de la cena del Señor. Desde aquella época, mucha cosa cambió en las Iglesias, pero, en Latinoamérica, las comunidades eclesiales de base (CEBs) han nacido en los años 60, inmediatamente después del Concilio Vaticano II, como expresión del programa propuesto por el Papa Juan XXIII: Vuelvan a las fuentes de la fe y al mismo tiempo se insertan en la realidad actual del mundo. Es importante observar como tal camino implica en una profunda relación entre CEBs y Eucaristía. Es la historia y los desafíos de esta relación que se los invito ahora a brevemente a recordar y a profundizar.

1. Las Cebs nacieron de la Eucaristía

En estas líneas, no puedo pretender rehacer la historia de las Cebs en Brasil o en el continente latinoamericano. Además, esta historia no fue escrita en sus detalles todavía y las Cebs parecen que se  surgieron, al mismo tiempo y en diversos lugares. En Brasil, se sabe que una de las fuentes han sido las que se llamaban "Semanas Litúrgicas" que, inmediatamente después del Concilio, intentaban ayudar a las parroquias a renovarse en su manera de celebrar la misa dominical. En 1964, por la primera vez, en nuestro continente, las comunidades católicas escuchaban las lecturas de la misa y la misma oración eucarística en lengua viva y de forma comprensible. Por la primera vez, las palabras de la Biblia y de la liturgia ganaban fuerza y un sentido nuevo. Era imposible que esto no tuviera una consecuencia en la vida de las Iglesias: casi inmediatamente se fueran formando comunidades y grupos de vida y de la escucha de la Palabra. En la primera mitad de los años 60, se buscaba en Brasil una renovación de la parroquia con más protagonismo de los laicos y laicas en funciones ministeriales. En Maranhão, en la parroquia de Tutóia, se formaban los llamados "delegados de la Palabra" para que animaran el culto en las capillas donde no podía llegar el padre en cada domingo para celebrar la misa. Ellos tenían también ministerios en la misma celebración eucarística. La arquidiócesis de Natal (RN) inicia la experiencia de la primera parroquia coordenada por religiosas (Nísia Floresta - RN). En Barra do Piraí (RJ), a través del radio, se formaban comunidades que preparaban la eucaristía valorando más la liturgia de la Palabra…

En estos años de las décadas de 60 y 70, muchos países de América del Sur eran dominados por dictaduras militares muy represivas. En esto contexto, una de las cosas más peligrosas era reunirse y hacer comunidades libres. Persiguieron y mataron muchos cristianos y catequistas por el único crimen de animar la comunidad en el culto de domingo. Tal situación llevó las comunidades a unir eucaristía a una crítica social y política. Era como si los mismos gobiernos dictatoriales mostraban a los cristianos que la eucaristía, por su misma naturaleza, es subversiva y transformadora…

En toda Latinoamérica, la categoría "comunidades eclesiales de base" tiene una acepción muy amplia. Hay grupos de campesinos/as brasileños que se reúnen como comunidades de vida que, por su fe y por unir la Palabra de Dios a su vida, tienen la tierra en común, resisten a la injusticia de la estructura agraria brasileña y se parecen con las Iglesias del cristianismo primitivo actualizadas al contexto actual de nuestro mundo. Hay comunidades indígenas en México, en Ecuador y en otros países, coordinadas por padres o madres de familia que son verdaderos diáconos laicos y viven la profecía de la fe en resistencia al neoliberalismo dominante. Hay también, tal vez sean la mayoría, grupos bíblicos que se reúnen una vez a la semana para orar, meditar juntos la Palabra de Dios y a eso se lo sienten como fuerza para sus vidas, aunque no tengan propiamente una acción social o política explícita. Hay mismo grupos de devoción popular, organizado en torno de la vía crucis en la Cuaresma, novena de Navidad o de algún santo… A la primera vista, tal grupo no merecería el "estatuto" de comunidades de base, pero, en muchos casos, es lo único que la gente oprimida por el desempleo o que debe sobrevivir en la economía informal logra hacer y es siempre fuerza de vida y de unidad. En una Iglesia, en la que, concretamente, pueden los laicos tener poca participación ministerial, tales grupos se constituyen, como se decía, en el comienzo de los encuentros intereclesiales en Brasil, expresiones legítimas de una Iglesia que nace del pueblo desde la fuerza del Espíritu Santo.

2 - Características de la eucaristía en las Cebs

A alguien que esté  habituado con la práctica católica más común y al ver la forma como muchas comunidades eclesiales de base están organizadas y se reúnen, podría pensar que, en Latinoamérica, las CEBs no tienen tanto aprecio a la eucaristía. Mientras la Iglesia tradicional en las parroquias hace de la misa casi su única forma de culto, hasta por el hecho de no haber siempre la presencia del presbítero, las Cebs han crecido en torno a la celebración de la Palabra y con formas más libres y diversificadas de culto. Sin embargo, eso no quiere decir que, para ellas, la eucaristía deje de ser el ápice de la celebración de la Iglesia. La tradición de la Iglesia enseña que "anáfora es siempre respuesta a una Palabra divina, proclamada y acogida anteriormente y esta oración toma  coloraciones y destaques diferentes desde esta acogida" (6)

La centralidad de la Palabra hace con que en la experiencia de las comunidades eclesiales de base, la eucaristía no solamente sea el punto culminante de los encuentros, sino todo que se hace y vive se gana una "eucaristicidad". Es ordenado a la eucaristía, no sólo como "culto", sino como "forma de ser de la Iglesia", es decir, comunión y donación de vida. Evidentemente, una cosa es una misa celebrada en una pequeña comunidad, hecha en una sala de una casita o bajo un árbol congregando una docena de hombres y mujeres con sus niños. Otra es una eucaristía celebrada en un encuentro diocesano, regional o nacional de Comunidades eclesiales de base. Ambos tienen profundamente un carácter pascual, pero la forma de celebrar pasa de la intimidad y casi informalidad para una dimensión más festiva y de concentración del pueblo de Dios.  En esto sentido, debemos decir que las Cebs no hay un rito litúrgico suyo.  Asumen el rito latino, pero en un estilo propio. Esto estilo valora a toda la gente presente, subraya las relaciones horizontales, la participación activa de todos, hombres y mujeres y supera un cierto olor de jansenismo aún presente en el aire y muchas veces expresados en la forma como en la liturgia latina, en cada misa, se pide perdón en el comienzo de la celebración, antes de la comunión (Agnus Dei) y en el momento mismo de la comunión. Más allá de eso, el mismo Misal Romano pone en la boca del presbítero celebrante, una oración por la paz que pide a Jesús para que "no lleves en cuenta mis pecados, sino la fe de tu Iglesia..." y, en seguida, antes de comulgar, otra vez se lo pide a Jesús en oración individual: " que tu cuerpo y sangre me libren de mis pecados". En las celebraciones de Cebs, el rito penitencial es valorado, pero de una forma más pascual y desde una mirada más positiva sobre la creación y la humanidad. Como ya explicité, es un estilo más que un rito diverso y este estilo  se puede encontrar en una misa celebrada en una chabola brasileña o mismo en una misa de catedral, celebrada con el pueblo de las comunidades por Don Hélder Câmara en Recife o por Monseñor Romero en El Salvador. Aunque la diversidad sea tan grande, podemos percibir algunos puntos teológicos y litúrgicos comunes como este estilo eucarístico se explicita:

2.1 - Una fiesta comunitaria

Cualquiera persona que participe de una celebración de Cebs, casi siempre se impactará por la atmósfera de comunicación y de alegría allí reinante. Muchas veces, las misas de parroquia se celebran a la ligera y ni siempre manifiestan un ambiente comunitario. En cursos de Liturgia, es común decirse que el primero elemento necesario a una celebración es la asamblea litúrgica. Sin embargo, en las celebraciones eucarísticas de Cebs, esta dimensión si revela muy fuerte. La forma de celebrar de las Cebs da una importancia inmensa a los ritos de acogida, las personas se presentan, se acogen, se abrazan, aplauden y danzan la vida.

En una de sus predicaciones dominicales, dice Monseñor Romero: "Quiero alegrarme con ustedes porque, en momentos como este, ustedes dan una verdadera identidad al pueblo de Dios. Domingo pasado, estaba con nos otros, con cierta curiosidad, un viejo político de la Venezuela. Pensaba él que nuestras misas fueran principalmente hechos políticos y que la gente viniera por curiosidad política. Había sido él desaconsejado a venir a esta misa. Esto político que es un verdadero cristiano me lo dijo: "He visto a una verdadera asamblea cristiana, en la que la gente canta, ora y se alegra. Sobretodo en el momento de la comunión, me causó muy impacto aquella inmensa procesión que se acercaba de la eucaristía" (7)

Quién conoce las dificultades, el sufrimiento y la lucha de la gente pobre en nuestro contexto social y acompaña la vida de las comunidades de base siempre se siente sorpresa con la fuerza que encuentran todavía para manifestar alegría y clima de fiesta, permanentemente. La celebración de viernes santo tiene algo aún de fiesta comunitaria y alegría pascual.

2.2 - Los signos y símbolos de una vida compartida

En la búsqueda de cómo unir más la fe a la vida concreta, las Cebs dan mucha importancia a los signos y símbolos litúrgicos. En sus celebraciones eucarísticas aprenden a dar vitalidad y actualidad a gestos, a signos y símbolos de la tradición, como la cruz, la Biblia y los signos sacramentales, como también valoran símbolos de la realidad de nuestras culturas, como la tierra, el agua, el fuego, flores y alimentos. Como en las Iglesias primitivas, la eucaristía en una comunidad de base toma más la forma de una cena que solamente de un culto. Es claro que, en esto, las Cebs dependen mucho del presbítero que celebra. Si este se abre a formas nuevas y estilos nuevos del mismo rito, las comunidades hacen de cada eucaristía una verdadera ocasión de compartir los alimentos como comparten la vida. Les gustan que en cada misa el pan sea verdaderamente pan y bastante a ser compartido entre todos y haya vino a ser bebido por todos.

Aún en esto julio de 2005, ocurió en Brasil el 11º Encuentro Nacional de las Comunidades de Base (en Ipatinga, MG). Una de las conquistas del equipo que preparó las celebraciones fue que los obispos presentes han aceptado de celebrar con pan (ázimo) y con vino, en cantidad y calidad que todos comieran e bebieran. Los signos sacramentales no deberían ser sólo símbolos que recuerden el pan y el vino, sino sean verdaderamente pan y vino a ser ofrecidos en nombre de Jesús tal como él se ofreció. En estas misas, la liturgia de la Palabra toma una importancia muy grande con valoración de muchos cánticos, con procesiones y con danzas en la entrada de la celebración, en la acogida de la Biblia para las lecturas o del Evangeliario para la proclamación del Evangelio. Sin embargo, eso no reduce la centralidad de la cena propiamente dicha, con la acción de gracias y la comunión abierta y afectuosa, como Jesús lo quiso y manifestó en el Evangelio en sus muchas cenas con los pequeños y los considerados pecadores, sin excluir a nadie.  Más allá de eso, muchas comunidades retoman la costumbre de las Iglesias orientales de, después de la comunión eucarística, ofrecer a toda la gente presente un pan bendecido como signo del compartir la vida que la eucaristía ya es en si misma pero se amplía en la comida común. Las Cebs hacen eso con pan, galletitas, popcorn o cualquier alimento compartido en clima de fiesta y cariño comunitario. Es una profecía de un mundo nuevo que deseamos: mundo de igualdad y socialización.

2.3 - La relación de la cena con la vida concreta

La eucaristía no puede ser mera repetición del gesto de Jesús que, además, fue singular y irrepetible. La carta a los hebreos dice claramente: "fuimos santificados por la oblación del Cuerpo de Jesucristo, efectuada de una vez sola por todas"(Hb 10, 10). Es comprensible que aquel político de Venezuela al cual Romero se refería, pensara que la misa de Monseñor tuviera un contenido más político que otra cosa porque las comunidades no dividen la fe y el compromiso político transformador. Como la eucaristía es el momento fuerte de compartir la Palabra y el pan, es también el tiempo de compartir la vida, denunciar las injusticias sufridas y tomar posición firme por la justicia del reino. Como ya he subrayado, la dimensión más liberadora de la celebración no es algo que el padre pueda decir de profético en la homilía, sino la participación verdaderamente más igualitaria en la celebración. Sin embargo, es importante el hecho que el Evangelio sea leído en todas sus dimensiones, también social y política y la Iglesia acepte la profecía de la parcialidad y se ponga del lado de los más pequeños. La eucaristía debe ser semilla de un mundo y una Iglesia más igualitarios. Las Cebs no dejan la Iglesia olvidarse de eso.

Tal vez nos una a la eucaristía el hecho de que las CEBs siempre buscan un mundo e una Iglesia en los cuales todos puedan ser considerados hermanos y hermanas con derechos iguales y total posibilidad de participación ciudadana. Sin embargo, basta percibir que la referencia básica desde la cual las Cebs piden eso es siempre la misma naturaleza de Dios y la misión de Cristo, su palabra y su forma de ser como aparece especialmente en su Pascua que cada celebración eucarística recuerda. Quién no se recuerda del refrán: "La Santísima Trinidad es la mejor comunidad". La relación íntima de Dios - igualdad en la diversidad - es tomada como modelo de la comunidad eclesial. Las Cebs aman  a sus pastores y no tienen dificultad con obispos o con la jerarquía católica, pero insisten en la plena participación de los/as  laicos/as en los ministerios eclesiales. En Brasil, esto llamado aparece en diversas cartas finales de encuentros eclesiales (8)

2.4 - La cena que reúne cielos y tierra

"Santo, santo, santo, Señor Dios del universo… Los cielos y la tierra cantan tu gloria…". En cada misa, se canta que la alabanza de la comunidad está unida a todo universo y a todos seres vivos. Sin embargo, esta dimensión cósmica de la eucaristía, en general, poco se explicitó y no parece influir mucho en el modo como los cristianos se relacionan con la tierra y la naturaleza. En un tiempo en que la sociedad dominante es tan agresiva con la creación de Dios, es bueno percibir que las celebraciones eucarísticas de las Cebs insisten en la revaloración de esta dimensión ecológica de la eucaristía. Desde las primeras experiencias de Cebs, muchas comunidades se ponen en la misma sensibilidad de los antiguos índios que no comprendían como se podría celebrar y rehacer el "memorial de la alianza" sin que haya íntima unidad con la tierra y  con los elementos de la creación divina. Tengo un profundo recuerdo de una celebración que, en los años 70, vivimos junto con Don José Maria Pires, entonces arzobispo de Paraíba, en una comunidad de campesinos amenazados por uno terrateniente. Había algún riesgo de la intromisión de pistoleros a mando del enemigo en medio de la misa y por eso pensamos de celebrarla en una salita cerca del sitio, pero toda la comunidad prefería que la misa fuera en la tierra por la cual sofrían y una señora nos dijo: - Así, oferecemos a Dios el pan y vino, pero también la tierra, los árboles y los pajaritos que nos acompañarán en esta celebración.

Aunque  la eucaristía en las Cebs no se pasa en la naturaleza hay casi siempre gestos y ritos de veneración a la madre tierra, al agua y a todos los seres vivos. En diversos sitios de Latinoamérica,  a las actuales Cebs les gustan de cantar una versión popular del Cántico de las Criaturas de San Francisco y otros himnos correspondientes, ofreciendo a Dios la alabanza del universo. Y de hecho, lo de celebrar la eucaristía como verdadera y profunda comunión con la creación en el cuerpo de Cristo compromete los hermanos y hermanas de las comunidades en la defensa concreta de los ríos amenazados, de los terrenos que sufren riesgo de deforestación, como de semillas criollas y agricultura ecológica.

2. 5 - La cena del Señor, juicio sobre la Iglesia y el mundo

La realidad de las Cebs confirma plenamente lo que, en España,  afirma J. M. Castillo: "Donde no hay justicia, non hay eucaristía" (J. M. Castillo) (9). En épocas de dictaduras y de opresiones, era peligroso celebrar la eucaristía en comunidades eclesiales de base. Les escribo en una diócesis (Goiás) donde en 1987, después de celebrar una misa en una comunidad de base, el padre Francesco Cavazzutti sufrió un atentado que lo dejó para siempre ciego. No es coincidencia que a Monseñor Oscar Romero lo asesinara durante la celebración eucarística. Ni en Latinoamérica, ni en el resto del mundo, la verdad a que la eucaristía apunta corresponde a la realidad de la Iglesia. Mismo en las comunidades de base, hay una desproporción entre la vida divina que se expresa en la celebración y la que se expresa en nuestra realidad. La eucaristía está siempre más allá de nuestro presente y muestra nuestra falta de algo completo. En esto sentido también, cada vez que celebramos la cena de Jesús anunciamos la justicia y la realidad del reino que vendrá todavía.

El Cardenal Martín tiene razón de recordar que la eucaristía es la forma de vivir de la Iglesia. Para que eso se revele plenamente verdad, es importante despojar la celebración eucarística de los signos de poder y de fuerza mundana que algunas celebraciones oficiales aún dejan parecer. ¿Cómo hablar de comunión y de la donación del Cristo en un espectáculo que parece más una manifestación de poder eclesiástico? Para que la eucaristía sea verdaderamente la forma de ser de la Iglesia puede ser necesario actualizar y practicar lo que los obispos latinoamericanos pedían en la 2ª Conferencia General del CELAM: "Que se presente, cada vez más nítido, en Latinoamérica, el rostro de una Iglesia auténticamente pobre, misionera y pascual, despojada de todo poder temporal y tenazmente comprometida en la liberación de todo ser humano y de toda la humanidad" (Medellín. 5, 15 a)

3. El rito más allá del rito
(Conclusiones como un llamado a las Iglesias)

Comparto muy sencillamente con ustedes algo de lo que descubro en cada celebración de eucaristía, vivida por una comunidad eclesial de base, o en encuentros intereclesiales o aún en ambiente de Cebs:

1. El sacramento de la cena del Señor no se reduce al rito, mucho menos todavía a la veneración de signos sacramentales como el pan consagrado. El primero y más fundamental signo sacramental de la cena es la comunidad reunida. Por eso, la comunidad asume la espontaneidad con la que la gente llega y se saluda efusivamente. Durante toda la celebración, nada rompe con la libertad de comunicación entre la gente que celebra.  Por su experiencia eclesial, vivida muchas veces en el martirio, las comunidades de base celebran la eucaristía con la convicción de que toda Iglesia o es local o no es una verdadera Iglesia. Local no quiere decir solamente "diócesis", sino cada grupo de hermanos y hermanas convocados por Dios para vivir el testimonio de Jesús Cristo en cada realidad concreta del mundo. Esta convicción da a cada celebración eucarística una grande libertad en la forma de celebrar. Hacen eso sin jamás apartarse de la comunión con las otras Iglesias que forman la Iglesia universal. Esta no es sólo la suma de las Iglesias particulares, pero se manifiesta en el sacramento de cada comunidad reunida en nombre de Cristo.

2. La Iglesia Católica ha desarrollado una teología del sacrificio de la eucaristía que es difícil de ser comprendida por la humanidad actual, principalmente por quién intenta testimoniar Dios como fuente de amor y gratuidad que jamás iría querer o aceptar el sacrificio de su mismo hijo, El que siempre perdona a los humanos gratuitamente y por su ternura maternal. Las comunidades de cultura más secularizada o moderna tienen más dificultad con cualquier religión basada en el dolor y en la pena. Sin embargo, las comunidades cristianas pobres del continente latinoamericano viven en su piel el sufrimiento de una pobreza injusta y todas sus consecuencias. En tal realidad, como siempre se enseña la Teología de la Liberación, las comunidades eclesiales de base asumen la comunión en la pobreza para luchar contra la  injusticia estructural, fuente del empobrecimiento planificado de la mayoría de la humanidad. En esta lucha pacífica y no violenta, la eucaristía ofrece el memorial de la cruz de Jesús Cristo, no como un sacrificio ritual o religioso, sino como una donación de sí mismo, donación total por el otro y una propuesta de vida nueva desde el otro. Vivir la eucaristía es más que celebrar, es vivir una nueva forma de relaciones, una forma nueva de ser para el otro, sea el otro concreto que es la gente, sea todo ser vivo y principalmente el gran Otro, fuente de amor y proyecto de vida libre y plena para todos.

3. No quiero decir que la forma de celebrar la eucaristía de las Cebs sea mejor de todas ni que sea perfecta. Lo que pienso es que intenta unir rito y realidad para hacerse lo más posible verdadera mientras profecía de lo que Dios quiere que vivamos. Repito que, en la cultura católica común, aun en la realidad de las Cebs, la celebración eucarística depende, en grande parte, del presbítero que coordina la celebración. Cuando este lo acepta entrar en la espiritualidad de las Cebs, la eucaristía toma una dimensión ecuménica que acoge a todos e da testimonio de una más grande igualdad entre ministros ordenados y pueblo de Dios.

Recientemente, después de una misa de domingo en nuestro monasterio con las comunidades del barrio donde vivimos, una señora de comunidad de Brasilia dijo: "Suelo sentir en las misas una distancia grande entre los curas y los laicos. En esta, celebramos, todos, padres y laicos, en torno al altar y he percibido mejor la igualdad y la unidad de todos. Esta palabra de una señora de base me hizo recordar un comentario de San Juan Crisóstomo, pastor de Constantinopla en el siglo IV: "Hay una situación en la que no hay distinción entre quién es presbítero y quién es laico: es cuando se trata de participar en los santos misterios. Todos somos juzgados dignos de los mismos privilegios. (...) Uno mismo cuerpo es ofrecido a todos. Todos beben de un solo cáliz. Cualquier persona que llegue en nuestras Iglesias puede ver el pueblo tomar parte - y parte importante - en la intercesión. Todos pronuncian la misma oración, una plegaria llena de compasión. En el beso de la paz, todos juntos nos abrazamos. ¿Por qué  espantarse cuándo el pueblo mezcla su voz con la del cura? Les digo eso para que cada fiel sea atento y sepa que todos nosotros formamos un cuerpo sólo. Solamente nos diferenciamos como un miembro del cuerpo puede distinguirse del otro. Progresamos juntos, porque esto nos lleva a más grandes ocasiones de salvación y aumento de la caridad. Ningún humo de orgullo, ningún complejo de inferioridad respecto a los otros. Quién tiene el primer lugar, sólo asume más cansancio y más responsabilidad y no honores. Es necesario que, en la Iglesia, seamos como en una única casa. Que sean todos como un cuerpo sólo" (10)

Notas:

(1) Artículo escrito para la revista Misiones Extranjeras (Madrid) en julio de 2005.
(2) Cf. CONCILIO VATICANO II,  Lumen Gentium 11,  Unitatis Redintegratio 15, Presbiterorum Ordinis 5,  Dei Verbum 21….
(3) HENRY DE LUBAC, Méditation sur l’Église, Paris, Aubier, coll. "Théologie" 27, 1952,  4e chapître, (en la 3a edición, 1953, p. 113).
(4) Cf. CARLO MARIA MARTINI, Relación publicada en Civita Cattolica, n. 3167, 1982, pp. 430- 442.  
(5) E. MAZA, Le odierne preghiere eucaristiche, 1, Struture e Teologia, Fonti, Bologna, EDB, 1992, p. 210 - 216.
(6) JUAN ANTONIO RUIZ DE GOPEGUI, SJ, A Eucaristía: uma reflexão a partir da tradicao litúrgica, in Perspectiva Teológica maio/agosto 2000, p. 159.
(7) Cf. ABRAMO LEVI, Presenza eucarística; norma della presenza della Chiesa,  in Servitium 25, gennaio-febbraio 1983, p. 46.
( 8 ) Cf. Ver Carta Final de los 6º y 8º Encuentros Intereclesiales de CEBs - Cf.  FAUSTINO TEIXEIRA, Os Encontros Intereclesiais de Cebs no Brasil, São Paulo, Ed. Paulinas, 1996, p. 186 y 202 a 203.
(9) Citado no editorial da revista Perspectiva Teológica n. 87. Maio/agosto 2000, p. 149.
(10) JOÃO CRISÓSTOMO, Homilia sobre 1 Cor. , P.G. 61 col. 527. citado em  TEXTES SPIRITUELS, n. 34, Abbaye de Tournay, France, 1976, p. 118.

+++++++++++++++++

Tomado de ADITAL: http://www.adital.com.br/site/notic...ng=ES&cod=17906
  




____________
Al menos, no dejó de intentarlo.
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Mostrar mensajes anteriores:
Publicar Nuevo Tema  Responder al Tema  Mensaje de Gracias  Página 1 de 2
Ir a la Página 1, 2  Siguiente

Usuarios navegando en este Tema: 0 Registrados, 0 Ocultos y 0 Invitados
Usuarios Registrados conectados: Ninguno


 
Lista de Permisos
No puede crear mensajes
No puede responder temas
No puede editar sus mensajes
No puede borrar sus mensajes
No puede votar en encuestas
No puede adjuntar archivos
No Puede descargar archivos
Puede enviar eventos al Calendario