[b:42ce3bc2d1][size=18:42ce3bc2d1]¿Meditamos, señores obispos?[/size:42ce3bc2d1][/b:42ce3bc2d1]
[size=10:42ce3bc2d1]MADRID, 27 (OTR/PRESS)[/size:42ce3bc2d1]
La gente no se moviliza, en tiempos de normalidad, si no recibe un
fuerte acicate de los partidos o de los medios de comunicación. Por
eso me parece que bastante éxito ha sido la manifestación contra la
pobreza en el mundo, que no contaba con el estímulo de los unos ni de
los otros. Sin embargo, pienso que protestar contra la pobreza es una
de las causas más nobles que existen para echarse a la calle. El
componente solidario y altruista de esas protestas debería movilizar
a más ciudadanos que cualesquiera otras, eso también lo tengo claro.
Lo mismo que la inconsecuencia de no pocas instituciones teóricamente
ocupadas o preocupadas por la justicia social y que esta vez no se
han echado a la calle, y tampoco sus mentores. Pero la palma se la
lleva la jerarquía de la Iglesia católica, por la que los
manifestantes preguntaban insistentemente, ya que estaba tan cercana
esa ocasión en que la Conferencia Episcopal se había llamado a la
parte y en la que unos veinte obispos se habían situado tras las
pancartas. Un gran tema para la reflexión.
No creo que haya peor atentado contra la familia y, por supuesto,
contra todos los seres humanos, que el mantenimiento de esa situación
de pobreza en la que muchos de ellos se encuentran. Aquello de salir
en defensa de la familia porque se va a poner en marcha una ley que
permite los matrimonios gays era una forma surrealista de protestar
contra otras cosas más sustanciales, como la polémica de Aquilino
Polaino y otras han puesto de relieve. Que aquellos obispos salieran
a la calle para eso y ahora se hayan quedado en casa cuando la
protesta era por el hambre y la pobreza del mundo, eso no me parece
surrealista sino decididamente impresentable y rechazable, cosa que
yo no diría en el caso de que nuestros obispos se hubieran quedado en
casa en todas las ocasiones de manifestaciones callejeras. O no. Pues
eso, un gran tema para la reflexión, en este caso yo diría que para
la meditación, que suele ser el procedimiento de reflexionar cuando
hay un componente religioso. ¿Meditamos, señores obispos?
[b:42ce3bc2d1]Pedro Calvo Hernando[/b:42ce3bc2d1]
[size=10:42ce3bc2d1]27-Jun-2005 (OTR PRESS)[/size:42ce3bc2d1]













