Portal    Foro    Buscar    FAQ    Registrarse    Conectarse
Publicar Nuevo Tema  Responder al Tema  Mensaje de Gracias Página 3 de 3
Ir a la Página Anterior  1, 2, 3
Testigos
Autor Mensaje
Responder Citando  
Mensaje  
 
Fui a una de sus charlas en Madrid. Es una gozada leerle. Pero más todavía oirle!!!  Exclamation
  




____________
Si eres capaz de imaginarlo, eres capaz de hacerlo (Richard Bach).
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
La noticia es antigua, pero yo me he enterado ahora:

Tom Fox,
militante de los Equipos Cristianos por la Paz,
asesinado en Bagdad el 9 de marzo.
Ver http://colombia.indymedia.org/news/2006/03/39114.php
  




____________
Si eres capaz de imaginarlo, eres capaz de hacerlo (Richard Bach).
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
26.07.06 - ARGENTINA     
Angelelli: vigencia de un luchador
Un obispo comprometido con su pueblo

Comunidades Cristianas Barriales, Madres de Plaza de Mayo, ex Presos Políticos e Independientes, Biblioteca Popular Darío Santillán, 92.3 FM Ciudadanos, Seminario de Formación Teológica y Docentes Independientes.


"Repudiamos las manifestaciones públicas de Mons. Bernardo Witte porque entendemos que, de manera deliberada, agravia y ofende la dignidad de los riojanos y argentinos al declarar que el asesinato del obispo Angelelli fue un accidente. Cuando desde Punta de los Llanos el 4 de agosto de 1976 se difundió la noticia de la muerte de Angelelli, el pueblo riojano y todo argentino honesto y de buena voluntad pronunciaron un dictamen con una verdad: lo mataron. Una verdad que, sorteando la actitud cómplice y claudicante de algunos jueces locales, comenzó a ser reafirmada por las declaraciones públicas de Mons. Jaime de Nevares y la reapertura de la causa judicial en 1983. Miles de páginas acumuladas le permitieron al juez Aldo Fermín Morales declarar, en julio de 1986, que la muerte de Angelelli fue un ‘homicidio fríamente premeditado y esperado por la víctima’.

La labor pastoral de Angelelli y su trayectoria de compromiso con el pueblo han trascendido día a día. Así como también el pueblo ha ido conociendo en detalle las atrocidades cometidas por la dictadura militar.

Las injusticias sociales que denunció y el terrorismo de Estado son una afrenta a la dignidad humana. Sólo esta suerte de impunidad y corrupción que atraviesa las instituciones, y los jueces de la dictadura enquistados en el estamento judicial actual, han permitido que aún no hayan sido condenados los asesinos de Carlos, Gabriel, Wenceslao, el ‘Pelado’ Angelelli y causante además de delitos de lesa humanidad contra treinta mil desaparecidos.

Exigimos Justicia, Juicio y Castigo a los ejecutores de estos crímenes y a los responsables políticos de los mismos. La lucha de Angelelli contra las injustas estructuras de dominación que someten a nuestros pueblos de América latina, contra la violencia institucionalizada que arrasa nuestros derechos y las políticas de privilegio y dominación al servicio del imperialismo, nos convocan no sólo a pedir la condena de sus asesinos sino a continuar la lucha por la liberación nacional y social de nuestros pueblos. A retomar el legado de compromiso de todos los que como Angelelli soñaron y lucharon por terminar con la históricas causas de la dependencia, que nos mantienen humillados y postrados".

Tomado de Adital.
  




____________
Al menos, no dejó de intentarlo.
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
04.09.06 - ECUADOR     
XVIII aniversario de la resurrección de Mons. Proaño*
Mons. Proaño signo de Paz y de Esperanza
No a la violencia contra la humanidad

Pensamientos de Mons. Proaño sobre la Paz
* Selección realizada por la Fundación Pueblo Indio del Ecuador


La Paz es un quehacer permanente.
La Paz no es pasividad ni conformismo.
La Paz es el resultado de un continuo esfuerzo.
La Paz implica lucha, capacidad inventiva, conquista permanente.
La Paz no se encuentra, se construye.
La Paz del cristiano es armonía con Dios.
La Paz es armonía en el pensamiento de Cristo. (Enc. Con los Estudiantes Universitarios, Cuenca 4 de junio de 1.986)

El camino para lograr la Paz es la lucha por la justicia.

Con gran amor, con fuerte amor, con creciente amor a Dios y al prójimo, entreguémonos a la tarea de ser OBREROS DE LA PAZ DE CRISTO. (Enc. Con los Estudiantes Universitarios, Cuenca 4 de junio de 1.986)

La Paz es un anhelo profundo del hombre. Cada uno de nosotros anhela vivir en Paz, la sociedad anhela vivir en paz. Los ecuatorianos anhelamos vivir en paz. Los hombres de América Latina anhelan vivir en paz. Los hombres del mundo entero anhelan vivir en paz. Es un anhelo, un anhelo profundo del corazón humano. Por lo mismo la paz debe constituirse en un objetivo, en un objetivo grande, en uno de los objetivos más nobles en el cual podamos entregar nuestra vida: "Trabajar por la Paz" es un anhelo, pero luego es una tarea. (Enc. Con los Estudiantes Universitarios, Cuenca 4 de junio de 1.986)

La Paz es fruto de la Justicia. No puede haber paz, no hay paz, mientras no haya una verdadera, auténtica y fundamentada justicia a cualquier nivel. A nivel familiar, a nivel de organización, a nivel de ciudad, a nivel de país, y dentro del país, a nivel de relaciones entre gobiernos y pueblo, a nivel internacional, a nivel de las relaciones entre gobernantes de diversos países, tanto de un continente como del mundo entero. Si no se pone en práctica la justicia no podemos hablar de paz. (Enc. Con los Estudiantes Universitarios, Cuenca 4 de junio de 1.986)

Y yo creo que Norteamérica es potencia con el sudor, con el hambre, con la muerte prematura de los pueblos del Tercer mundo, de los pueblos de América Latina, con el hambre y con la muerte de los pobres que también viven dentro del mismo país de Norteamérica. (Enc. Con los Estudiantes Universitarios, Cuenca 4 de junio de 1.986)

Sin una justicia es imposible que haya la paz. Creo que es evidente cuando tenemos un panorama así por delante. Es evidente ese acierto "si no hay justicia en el mundo, no puede existir paz". Y por eso mi llamamiento a que los jóvenes de hoy, que se preparan para el día de mañana, vayan comprometiéndose a un trabajo permanente por construir la paz, por luchar por la justicia. La justicia es uno de los grandes valores del Reino de Dios. (Enc. Con los Estudiantes Universitarios, Cuenca 4 de junio de 1.986)
La paz está tremendamente perturbada a todo nivel. Tenemos que trabajar por restaurarla. Vuelvo a mi llamamiento. Que cada uno de ustedes dentro de su corazón, en su conciencia de joven, de ecuatoriano y de cristiano, vayan diciendo: "yo puedo contribuir mucho al nacimiento de una paz". "Cada vez que se realice una acción, que restablezca la justicia, a cualquier nivel que sea, estoy contribuyendo la construcción de la paz". (Enc. Con los Estudiantes Universitarios, Cuenca 4 de junio de 1.986)

Queridos jóvenes, no se traicionen a ustedes mismos. En la edad que tienen es cuando se sueña en grandes cosas. Que la tentación del dinero no derrumbe jamás esos sueños de servicio a nuestra patria, al continente latinoamericano, sabiendo que así contribuimos también a la paz en el mundo entero. (Enc. Con los Estudiantes Universitarios, Cuenca 4 de junio de 1.986)

...Y voy diciendo por todas partes que los jóvenes y los adultos debemos comprometernos seriamente para ser obreros, constructores de la Paz verdadera; y que la paz no se construye con buena voluntad solamente, no se construye con palabras. (Enc. Con los Estudiantes Universitarios, Cuenca 4 de junio de 1.986)

La Paz se construye con la acción, con el trabajo, con el compromiso de fe que nos lleva inclusive a arriesgar mucho de nuestra vida, o nuestra vida misma, porque es muy dura la carrera de construir la paz, la paz social, la paz internacional, esa paz que tiene que ser el fruto de la justicia. Luchar por la justicia es el camino de lograr la paz. (Enc. Con los Estudiantes Universitarios, Cuenca 4 de junio de 1.986)

...Mi invitación a que todos cuantos me están escuchando se conviertan en obreros de la paz, en luchadores en defensa de la justicia, en conquistadores, por lo mismo, de un futuro mejor. (Enc. Con los Estudiantes Universitarios, Cuenca 4 de junio de 1.986)

Vuelvo a recomendarles reiteradamente, que pensemos bien que lo importante no es conquistar el Premio Nobel de la Paz, lo importante es conquistar la paz. Y para conquistar la paz, todos tenemos una llamada. Confiemos que esa llamada encuentre eco en nuestro corazón, y que desde nuestro corazón esa llamada mueva nuestros pies, nuestras manos, nuestra lengua es decir, nuestra acción para ir efectivamente realizando esa paz social que tanto necesitamos y que se fundamenta en el restablecimiento de la justicia. (Enc. Con los Estudiantes Universitarios, Cuenca 4 de junio de 1.986)

Qué tiene que ver la pobreza evangélica con la Paz? Yo creo que allí está la clave de la paz en el mundo. Si es que llegamos a descubrir la pobreza evangélica, esta actitud de desprendimiento permanente de las riquezas, del orgullo, de la ambición, de esa ambición de poder, de mando, de dominación, y llegamos a convertirnos en hermanos de nuestros hermanos, en hermanos de los pobres, y convertirnos en cristianos que ayudan a otros hermanos, a otros cristianos, aquí está, digo yo y pienso yo, la clave de una auténtica paz en el mundo. (Mons. Proaño, pronunciado en Ibarra con motivo de la Postulación a Premio Nobel de la Paz 1.986)

… Lo que he visto en mi trabajo, no como fruto de mi trabajo, sino como fruto de la manera de ser del pueblo, es que los pobres son capaces de vivir fraternalmente, de ayudarse unos a otros, de desprenderse de lo poco que tienen para ir en socorro de otros pobres, y de construir así la justicia, el amor, la paz y la armonía. (Mons. Proaño, pronunciado en Ibarra con motivo de la Postulación a Premio Nobel de la Paz 1.986)

Por la paz, entonces, tenemos que luchar con premios o sin premios, con estímulos o sin estímulos de ninguna índole, solamente con el estímulo de que trabajamos por una causa noble....(Mons. Proaño, Conferencia La Paz, U. Estatal de Guayaquil, noviembre de 1.986)

...Todo hombre aspira, en el fondo de su corazón, a conquistar la paz, a vivir en paz, en una paz, repito, auténtica, verdadera. Esta tiene que ser la causa por la cual tenemos que luchar, por la cual tenemos que entregar todos los días de nuestra vida, todos nuestros afanes....(Mons. Proaño, Conferencia La Paz, U. Estatal de Guayaquil, noviembre de 1.986)

No puede haber paz verdadera auténtica cuando institucionalmente se siguen cometiendo injusticias graves, atropellos graves a la dignidad de la persona humana y, por eso es necesario buscar, luchar por la paz, una paz que esté basada en la justicia, en el respeto a los derechos fundamentales del hombre, a los derechos fundamentales de los pueblos, una paz que sea el fruto de la justicia. (Mons. Proaño, La Juventud y la Paz, Acto en el Colegio Luis Ulpiano de la Torre en Cotacachi, Noviembre de 1.986

...La paz es el fruto de dinamismo, de la acción, de la lucha para que haya justicia, para que los hombres tengan satisfechos sus derechos: su derecho a la vida, su derecho al trabajo, su derecho a la libertad, entonces hay paz.  Cuando se conculcan estos derechos fundamentales del hombre, no puede haber paz. (Mons. Proaño, Acto en Piñas, octubre de 1.986)

...La paz no la vamos a lograr en poco tiempo, es grande el objetivo, es trascendental el objetivo. La paz solamente puede lograrse mediante una entrega día a día de una vida entera, de las vidas de los jóvenes de hoy para lograr más tarde una sociedad justa, una sociedad más igualitaria, una sociedad en la que haya libertad, respeto a la libertad de cada uno, una sociedad en la que nos ayudemos unos a otros, dentro de ese respeto a la libertad  a ser más personas, a ser más generosos.  (Mons. Proaño, U. Técnica de Machala, octubre de 1.986)

Tenemos que optar con conciencia clara por la acción liberadora no violenta en la lucha por la justicia, superar toda forma de discriminación y racismo para valorar las minorías étnicas y rescatar la cultura indígena como raíz y nervio de nuestra identidad nacional y como fuente inspiradora de una alternativa posible de sociedad nueva. (Mons. Proaño, Movimiento por la Paz , septiembre de 1.986)

...Tenemos los cristianos la capacidad, el poder de transformar este mundo, este mundo de tinieblas en un mundo de luz, este mundo de cadenas en un mundo de libertad, este mundo de injusticias en un mundo de justicia, este mundo de odios y de muerte en un mundo de amor, en un mundo de entrega de los unos hacia los otros, esa es la capacidad enorme que podemos conquistar si somos consecuentes con nuestra fe. (Mons. Proaño, La Juventud y la Paz, Acto en el Colegio Luis Ulpiano de la Torre en Cotacachi, Noviembre de 1.986.

Confiamos que estos pensamientos de Mons. Proaño sobre la paz, nos ayuden a la construcción de otro mundo posible; a la construcción del Reino que urge en nuestra tierra.


Leído en Adital: http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=24268
  




____________
- Una trinchera, ¿frente a qué?
- Frente a tanto cuento. Y tanta mierda"

(La piel del tambor de A. Pérez-Reverte)
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
Y yo que creo que en este tema pega perfectamente esto:


Es que salió el otro día en una reunión del grupo que andamos en este tema.
Pero si alguno no sabe xq lo pongo aquí q pregunte Wink
  




____________
- Una trinchera, ¿frente a qué?
- Frente a tanto cuento. Y tanta mierda"

(La piel del tambor de A. Pérez-Reverte)
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
JUICIO POR EL ASESINATO EN 1987 DE VICENTE CAÑAS, UN MISIONERO ESPAÑOL
El cura que se hizo indio

    * Lo mataron por defender a la tribu con la que vivía frente a los terratenientes

JUAN C. DE LA CAL (CRÓNICA)
http://www.elmundo.es/elmundo/2006/10/29/espana/1162123710.html

Una sencilla piedra sacada del lecho del río marca el lugar donde está enterrado. Grabado en ella se puede leer: Kiwxí, el nombre intraducible con el que los indios le llamaban. Ellos, los Enawenê Nawê -los que poseen el espíritu- no han vuelto a ir por allí. Se limitaron a enterrarle, con sus collares, con su machete y envuelto en su propia red, a dos metros de la cabaña donde fue asesinado. Su espíritu vaga ahora libre por el río Juruena...

El 5 de abril de 1987 fue la última vez que alguien oyó su voz a través de la radio. El jesuita español Vicente Cañas, 48 años, hablaba desde esa cabaña, situada a la orilla de ese afluente amazónico -en el estado brasileño de Mato Grosso- de su intención de llegar hasta su casa en la aldea de los Enawené Nawé, a dos días de camino.

Éstos le esperaban con sus flautas preparadas para el ritual de Jankwá o Banquete de los espíritus, que coincidía con la época de pesca y en el que Vicente siempre era el participante de honor. Pero el misionero no llegó nunca. Río arriba, los indios esperaron y esperaron. Río abajo, en Cuiaba, sus compañeros de misión se sorprendieron también del largo silencio. Un mes más tarde jesuitas e indios decidieron organizar una expedición en su busca.

Le encontraron en aquella cabaña donde el misionero se aislaba para leer, escuchar música gregoriana o escribir poemas. Estaba tendido en el suelo, con la cabeza inclinada hacia la izquierda y desnudo. Su reloj se había parado a las 9.30 de la mañana del 8 de abril. Kiwsí había sido asesinado y todos los que le enterraron sabían por qué y por quién.

Inculturizado ----------------------

Vicente nació el año que acabó la Guerra Civil española en el pueblo albaceteño de Alborea. Antes de tomar los hábitos fue camarero y dicen que se planteó seriamente ser torero. Incluso tenía decidido su nombre artístico: Vicente Cañas, Cañitas. En 1966 llegó a Brasil ya ordenado y con el tiempo contactó con el obispo español de Sâo Félix de Araguaia, Pedro Casaldáliga, que le abrió las puertas del nuevo Evangelio predicado por la Teología de la Liberación.

En 1974 encontró al pueblo que marcó su vida y su futuro, los Enawenê Nawê, los benedictinos de la Amazonia, como los llegó a llamar, con los que se fue a vivir años más tarde. Para ello se despojó de su ropa occidental, asumió los collares y brazaletes de su nueva tribu y vivió casi desnudo el resto de su vida. "Será difícil encontrar entre los antropólogos y misioneros de todos los tiempos alguien que haya pretendido vivir con más radicalidad la inculturación en un pueblo indígena...", dijo de él el obispo Casaldáliga.

Pero esa misma cercanía supuso su condena a muerte. En una historia ya muchas veces contada, resulta que las tierras en las que estos indios han vivido inmemorialmente, son vecinas a las de una gran hacienda llamada Londrina, cuyo dueño, Pedro Chiquetti, se enemistó muy pronto con el misionero. La razón: cuando Cañas llegó el número de individuos de la tribu no llegaba al centenar mientras que una década más tarde se había duplicado.

Y en sus deseos expansionistas de quedarse con las tierras para plantar soja y hacer pastos para ganado, tras exterminar a los molestos moradores, ésa no era una buena noticia. El español fue el primero en conseguir que el Gobierno brasileño demarcase la tierra de estos indios y se comprometiese a protegerlos. "Las amenazas se sucedieron y Vicente pasó los últimos años de su vida sin salir de la aldea por miedo a que lo matasen. Incluso comentó a los otros jesuitas que algún día aparecería muerto", recuerda José Luis López Terol, coautor del libro 'Kiwxí, tras las huellas de Vicente Cañas'.

Una vez confirmado el asesinato, la Compañía de Jesús y organizaciones como Amnistía Internacional y Survival se encargaron de impulsar una investigación y acorralar a los culpables para que ese crimen no quedase en el olvido. Éstos eran los terratenientes Pedro Chiquetti, Camilo Carlos Obici y Antonio Mascareñas Junqueira, el ex delegado de la Policía Civil Antonio Osmar y los pistoleros contratados José Vicente da Silva y Martínez Abadio da Silva.

En un hecho sin precedentes en Brasil, y tras 19 años de un proceso judicial lleno de irregularidades y corruptelas -intentaron, incluso, robar su cráneo custodiado como prueba en una parroquia de Cuiaba-, por fin el pasado martes comenzó el juicio contra sus presuntos asesinos. Aunque, al final, sólo se hayan podido sentar en el banquillo dos de ellos -Osmar y José Vicente da Silva- porque los otros han fallecido o tienen más de 80 años, límite de edad que establece la Ley brasileña para juzgar a alguien.

"Lo importante es que este crimen no se quede impune porque sirve de ejemplo para otros muchos en los que ni siquiera se identificó a los culpables. El hecho de que casi 20 años después se celebre este juicio significa un antes y un después en la lucha de los indios por su supervivencia", afirma Ana Martín, portavoz de Survival en España.

Mientras tanto, los Enawenê Nawê luchan por su supervivencia en medio de la presión de los terratenientes. Su Río Preto está contaminado por los pesticidas usados para proteger las plantaciones de soja y la pesca -estos indios no comen carne- se agota. Y, es que, como dijo en la primera jornada del juicio uno de los jefes de la tribu: "Hace mucho tiempo, ésta era nuestra tierra. Ahora todo se ha acabado...".
  




____________
Somos como esos viejos árboles...
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje  
 
JUAN GERARDI, MARTIR DE LA IGLESIA COMPROMETIDA


Monseñor JUAN GERARDI nació en la Ciudad de Guatemala un 27 de diciembre de 1922.  Estudió en Guatemala y en los Estados Unidos, ordenándose sacerdote el 21 de  diciembre de 1946.

Posteriormente fue asignado por sus superiores a servir como cura párroco en varios pueblos del interior de Guatemala por lo que tuvo contacto con la extrema pobreza y explotación con que, como en toda Latinoamérica viven los indígenas, los verdaderos dueños del continente.

Entre 1980 y 1983, años aciagos para el pueblo hermano de Guatemala, por la lucha entre el ejército y la guerrilla, ocupa el Obispado de El Quiché, desde donde denuncia la muerte de muchos catequistas y Delegados de la Palabra.

Aprovechando  que debe viajar  a El Vaticano, para asistir al Sínodo de la Familia se le impide el ingreso al país, por lo que solicita asilo político en El Salvador en donde se le niega. Debe recordarse que en ese momento este país centroamericano, estaba gobernado por  dirigentes muy cercanos a los asesinos del otro mártir centroamericano Oscar Arnulfo Romero. Termina asilado en Costa Rica.

Una vez vuelto a su país natal crea la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado, desde donde investiga las víctimas de la violencia y la violación sistemática de los derechos humanos en su país. Lleva a cabo el proyecto Interdiocesano Recuperación de la Memoria Histórica, con el fin de conocer la verdad de los múltiples crímenes cometidos en su patria, sobre todo durante el Gobierno del pastor evangélico Efraín Ríos Montt.

Este informe fue la causa de la muerte de Monseñor Gerardi. Expuesto el 24 de abril de 1998, el informe en donde se prueba que aproximadamente el 90% de los  crímenes de lesa humanidad, en contra del pueblo de Guatemala, fueron cometidos por el ejército y no por la guerrilla como el gobierno mantenía el 26  de abril entra al martirologio centroamericana al ser asesinado  a golpes de ladrillo y con otros instrumentos contundentes.

La presentación de los resultados de REMHI tuvo lugar el 24 de abril de 1998; el 26 de abril de 1998, Monseñor JUAN GERARDI muere asesinado.

Por la muerte de Gerardi fueron condenados varios militares, ex guardaespaldas de la presidencia y el sacerdote Juan Orantes. La jueza Barrios, quien llevó el caso tuvo que exiliarse en España, víctima de múltiples amenazas.

Con motivo de la muerte de Gerardi, Pedro Casaldáliga escribió el  AL BUEN PASTOR GERARDI MÁRTIR DE LA MEMORIA (original en http://servicioskoinonia.org/martirologio/textos/gerardi.htm):

Venías del Quiché, del Quiché mártir;
de la tierra arrasada;
de los muchos exilios de tu Pueblo;
de una larga agonía de silencios y esperas;
de unos altos volcanes, contenidos
de indignación profética....

Querías "construir un país otro",
soñabas una nueva Verapaz.
"La construcción del Reino tiene riesgos",
lo sabías muy bien, pero vivías
los derechos humanos como sueños divinos;
con tu sed de justicia verdadera;
en tu opción por las víctimas, que son también los pobres.

Venías libre y fuerte, curtido en Evangelio,
vestido de una chumpa popular,
con buen humor chapín,
Juanito, monseñor, sabio y correcto
como un patriarca maya.

Levantaste tu voz en el Congreso,
en los foros del mundo,
y el informe del REMHI y de la ODHA
recogían, por fin, la voz callada,
la verdad de la Historia.

Vigía de la noche y de la aurora,
pastor de un Pueblo insomne,
la paz necesitaba la firma de tu sangre
y la diste, total, limpia y hermosa
como un cáliz de Pascua.

Quebrantaron tus ojos, porque vieron
la masacre de un Pueblo;
la concha de tu oído que acogió su clamor inteminable;
tu boca profetisa que le ha devuelto el canto....

Pero en tu rostro, roto por el odio,
como en un colectivo lienzo de la Verónica,
han reaparecido todos los rostros muertos,
vivientes para siempre.

Las columnas matrices de nuestra catedral
han puesto al sol de Dios y de la Historia
los nombres que ha marcado la sangre del Cordero.

Y el 26 de Abril se ha vuelto fecha-hito,
aleluya pascual de marimba y claveles,
kairós de libertad en la Iglesia y la Patria.

La piedra que trizó tu cuerpo ungido
te hizo piedra angular de la memoria viva.

Vamos a hacer verdad de la memoria
y "esa verdad será que no hay olvido".

Habrá perdón, pero no habrá olvido.
Juramos: "Guatemala: ¡Nunca más!"
Nunca más dictaduras ni masacres,
ni miedos suicidas, ni cómplices silencios.
¡Siempre más Guatemala, libre, india, fraterna!

Y granará el maíz de la justicia maya,
Florecerá la paz en las orquídeas
-blancas de luz, moradas de memoria-,
y el vuelo del quetzal bordará la utopía.

Tu muerte, buen pastor, no ha sido en vano.
Guiados por tu ejemplo, nosotros seguiremos
forjando la verdad y la justicia,
dando la voz al canto enmudecido,
dando esperanza al Pueblo caminante,
dando la vida al Reino de los pobres.

La sombras del poder y la mentira
pretenden empañar, inutilmente,
la gracia de tu gloria.

¡Ya estás en plena Luz, en vera Paz,
y eres la Iglesia viva, la nueva Guatemala!

¡Nadie nos borrará de la memoria
tu memoria, GERARDI,
mártir de la Memoria !

  




____________
Al menos, no dejó de intentarlo.
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje Re: Testigos 
 
Guatemala
Monseñor Juan Gerardi
Hna. Raquel Saravia Valdés


"La Iglesia ha hecho su gran opción, ha optado por el hombre y su liberación para transformarlo en hombre nuevo. Analizando la realidad  de Guatemala, nos damos cuenta que esta tarea es urgente e ingente…" (Monseñor Gerardi)

Nos acercamos al aniversario de los 10 años del asesinato de Monseñor Juan Gerardi , sucedido en Guatemala el 26 de abril de l998.

La causa de su muerte fue la presentación del informe "GUATEMALA, NUNCA MAS, donde por primera vez se sacaba la verdad de los 36 años de crueldades y asesinatos que había vivido el pueblo de Guatemala. En su informe presentó las conclusiones de la investigación de los años de violencia y señaló a los principales culpables de las masacres. Los que no pueden soportar oír la verdad truncaron la vida de un hombre sin entender que con eso, Monseñor pasó a ser el verdadero testigo, firmando con su sangre la verdad del informe.

El Proyecto REHMI (Recuperación de la Memoria Histórica) fue un grito que nació desde el fondo del corazón de tan numerosas víctimas y fue amplificada  por Monseñor, ahora ya ha recorrido el mundo entero mostrando la crueldad de ese conflicto armado interno padecido por el pueblo pobre de Guatemala.

La verdad que las víctimas sacaron a luz hizo que el odio se desatara y  acabara con la vida del inspirador del proyecto. Quisieron acallar su voz, pero más que silenciarla la han multiplicado; quisieron ocultar la verdad pero ésta se abre camino por sí misma; quisieron acabar con una vida solidaria con el pueblo que sufre, pero sigue inspirando nuevos compromisos a favor de la verdad y la paz.

Desde el 26 de abril de 1998 Juan Gerardi dejó de ser el nombre de un sencillo y responsable obispo guatemalteco, tal vez para muchos desconocido y pasó a ser sinónimo de búsqueda de la paz, de grito de la justicia, de lucha por la promoción de los derechos humanos.

Monseñor Juan Gerardi gran defensor de los derechos humanos, había consagrado su vida a los pobres, desde su compromiso de pastor del pueblo de Dios, cuando fue nombrado obispo de la Verapaz en l967, pasando por sus casi 6 años de obispo del Quiché (1974-1980), de su exilio forzado en Costa Rica y su trabajo pastoral en el Arzobispado de Guatemala (1984-1998). Podemos resaltar en él y su obra varios aspectos:

• Sus criterios de juicio y análisis nacían de su sólida formación cristiana y humanística, pero sobre todo de contemplar la vida de la gente sencilla en los lugares que le tocó vivir. Tenía una actitud crítica y profética,  la entendía como parte de su misión de la Iglesia de hoy. Sin ser un hombre de palabra, era el hombre de los gestos, de las participaciones en foros, siempre defendiendo a los de abajo, a los que no cuentan: denunciando, hablando de economía, de cómo las leyes perjudican a los pobres. Tenía un análisis claro frente a  la realidad que se vive: por eso denunció las consecuencias del neoliberalismo en la economía de los pobres, en el deterioro de las condiciones materiales, denunció la violencia, los grupos de poder, la falta de ecumenismo. Abogó por la democracia, contra la impunidad y los poderes fácticos.

• Tenía un profundo sentido del valor de la vida, sobre todo de los que no cuentan en esta sociedad. Juan Gerardi quería una sociedad guatemalteca "distinta", así lo formuló en su último discurso    de presentación el día 24 de abril en catedral, quería una "Guatemala distinta", con ciudadanos, estructuras e instituciones llenas de humanidad. Creyó que la memoria histórica era necesaria para la reconciliación, para el perdón, para fundar una sociedad en la verdad y dignidad. Esto hizo de él un buscador de la paz y la reconciliación, con el fin de derribar el muro de la impunidad. ¿Cómo sanar las heridas de la historia? En primer lugar conociendo la verdad, por eso fue un hombre siempre de diálogo, no se negaba a escuchar a nadie. En la resolución de los conflictos en tiempo de la violencia, llegó con las autoridades del país, con los mismos mandos del ejército llamando a la cordura.

• Negó y se opuso a la guerra, porque era radicalmente inhumana, denunció las injusticia y los atropellos, luchó por abrir espacios que ofrecieran a la sociedad guatemalteca una alternativa de vida. Sabía que conocer a Dios era "obrar la justicia" (Jer. 22, 13-16) que quien oprime al débil ultraja a su Hacedor (Prov. 14,31).  Anunciaba  y defendía el valor de la vida, como parte del proyecto del Reino de Dios y denunciaba la muerte en todas sus formas, como negación de ese proyecto.

• Se preocupó por la pastoral social , fruto de su contacto y conocimiento del pueblo pobre. Puso los cimientos para una pastoral orgánica desde los pueblos indígenas, pues empezó a entender que el Evangelio en la Verapaz tenía que resonar en lengua q´eqchí. Se interesó  mucho la formación de los laicos en el pueblo de Dios y así  luchó por la significación de una iglesia más laical al servicio de la Evangelización, centrada en la formación y promoción de las comunidades cristianas.
Junto con un buen grupo de sacerdotes, religiosos y laicos inició un camino de acompañamiento en las áreas marginales, un lugar teológico en el que se había dado poca respuesta, este trabajo pastoral era una forma explícita de apoyar concretamente la opción por los pobres.

Animaba desde dentro de la Iglesia una actitud de iglesia más servidora, más atenta a los signos de los tiempos, una iglesia que se encargara del dolor de la gente, cargando una cruz pesada, que a él mismo le costó la vida.
Su martirio es el testimonio del amor más grande y lo dio  por una entrega incondicional  de servicio a los hermanos y hermanas, por una opción radical por el pobre.
 
Los profetas siempre afectan la historia: nos llaman a la conversión y nos lanzan a ver más claro y encontrar a Dios desde los acontecimientos y personas. La muerte se convierte en vida, hombres que mueren y pueblos que los resucitan. Es la expresión de la fe en la justicia de Dios, de la esperanza que algún día triunfará la verdad y la justicia en un mundo donde no las hay.
Por eso, al cumplir 10 años de su martirio, el 26 de abril de 2,008  queremos invitar a todos los creyentes a conmemorar su vida y testimonio, como uno de los testigos fieles de Dios profeta y mártir de la verdad y la justicia.

[Esta relación ha sido elaborada tomando en cuenta los escritos del Hno. Santiago Otero   y del Libro Monseñor Gerardi: Testigo Fiel de Dios, Guatemala, 1999, del mismo autor].

Tomado de http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=30134
  




____________
Al menos, no dejó de intentarlo.
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Mostrar mensajes anteriores:
Publicar Nuevo Tema  Responder al Tema  Mensaje de Gracias  Página 3 de 3
Ir a la Página Anterior  1, 2, 3

Usuarios navegando en este Tema: 0 Registrados, 0 Ocultos y 0 Invitados
Usuarios Registrados conectados: Ninguno


 
Lista de Permisos
No puede crear mensajes
No puede responder temas
No puede editar sus mensajes
No puede borrar sus mensajes
No puede votar en encuestas
No puede adjuntar archivos
No Puede descargar archivos
Puede enviar eventos al Calendario